Autenticidad y Tradición

cómo conservar

Las condiciones ideales para

mantener las características

físicas y organolépticas del queso son: un lugar ventilado, oscuro, relativamente húmedo y con una temperatura de alrededor de 10 º C.

En el frigorífico

Debe dejar el queso con el papel de embalaje original a menos que esté embalado en papel film, que debe retirar. Hay bolsas y papel de embalaje específicos para queso, vendidos en tiendas especializadas. Estos dejan el queso " respirar" sin perder humedad. Otra solución es colocar el queso en papel vegetal u otro tipo de papel de  cera.

Es importante comprobar cuál es la zona del frigorífico más adecuada para guardar, ya que la temperatura en el estante de abajo, en la puerta o en el cajón de verduras puede variar en función del aparato. Normalmente el cajón de las verduras (zona de humedad controlada) o la parte media del frigorífico tienen una temperatura más elevada y más estabilizada. Debe girar el queso diariamente.

Retirar el queso del frío dos horas antes de consumirlo. Su temperatura debe ser aproximadamente 16 ° C, para poder disfrutar de todas las características sensoriales que hacen al queso de oveja tan apreciado.

A temperatura ambiente

Este método es más aconsejable para el queso viejo de oveja, sin embargo puede ser aconsejado para el queso mantecoso.

Para conservar a temperatura ambiente existen a la venta cajas de conservación, como por ejemplo Cheese Grotto®, que poseen sofisticados sistemas de control de temperatura y humedad. Estos aparatos son los indicados para conservar y madurar queso. También se puede utilizar una caja de madera como la figura o colocar el queso sobre listones de madera, pero lo importante es conservarlo en un lugar ventilado, sin corrientes de aire y oscuro.

Se puede cubrir el queso con un paño húmedo en agua y sal para evitar un exceso de secado.
 

Debe girar el queso diariamente.

Congelar

El queso oveja mantecoso no debe congelarse porque este proceso puede provocar cambios negativos en sus cualidades sensoriales.

El queso de oveja de curación prolongada puede congelarse. Sin embargo, se aconseja el uso de este queso en la cocina.

O proceso de descongelación, análogo a otro cualquier alimento, debe ser lento para evitar cualquier alteración del producto, sobre todo, y específicamente en este caso, para que la masa no se deshaga con consecuencias desastrosas para la textura, el sabor y aroma del queso.

Se extrae el queso del congelador o arca frigorífica, al menos cuarenta y ocho horas antes de ser servido, y se coloca en la parte inferior del frigorífico, donde la temperatura debe tener aproximadamente, diez grados Celsius.

Otras sugerencias

Evite el contacto de los quesos con otros alimentos crudos para no correr el riesgo de contaminazión cruzada.

Son usadas por los queseros algunas técnicas que permiten disminuir el crecimiento de microorganismos en la superficie (por ejemplo moho). Estas técnicas se basan en frotar el queso con un paño embebido en productos como aceite, vino blanco o aceite vegetal, teniendo cuidado de utilizar productos con sabores poco acentuados para que no influyan en el sabor del queso. También se puede lavar el queso con agua con sal o incluso agua corriente y frotar con un pequeño cepillo cuando empiecen a aparecer manchas en la corteza y luego enjuagar con un paño limpio y seco.

Para congelar se puede envolver el queso en papel vegetal y  después papel film.

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